martes, 2 de septiembre de 2008

Nunca veas a una puta con luz de día.

“Nunca veas a una puta con luz de día, es como mirar una película con la luz encendida. Como el cabaret a las diez de la mañana, con los rayos de sol atravesando el polvo que se levanta cuando barres. Como descubrir que ese poema que te hizo llorar a la noche, al día siguiente apenas te interesa. Es como sería este puto mundo si hubiera que soportar las cosas tal y como son. Como descubrir al actor que viste haciendo Hamlet en la cola del pan. Como el vacío cuando te pagan y no sentís ni siquiera un poquito. Como la tristeza cuando te pagan y sentiste por lo menos un poquito. Como abrir un cajón y descubrir una foto de cuando la puta tenía nueve años. Como dejarte venir conmigo sabiendo que cuando se acabe la magia vas a estar con una mujer como yo, en Montevideo”
La escena pertenece a la película “El lado oscuro del corazón”  y es una obra llena de poesía, literalmente hablando, ya que el guión esta plagado de poemas de Mario Benedetti, Juan Gelman y Oliverio Girondo.

Es una película que me encanto hace catorce años y que ahora no me atrevo a volver a ver por miedo al desencanto…